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Cafés especiales
Definición (Café Orgánico Colombiano)
Es el café producido y procesado en un sistema sostenible
(ambiental, técnico, social y económicamente viable), sin la utilización
de químicos de síntesis y de acuerdo con estándares de
calidad nacional
Objetivos
Proporcionar
orientación tecnológica para la producción de cafés
especiales
Cenicafé ha generado tecnologías de producción y beneficio
de café perfectamente aplicables a las condiciones de Colombia y en los
términos normativos que exigen los organismos de certificación del
cultivo de café orgánico.
Germinadores y Almácigos
Germinadores
Semillas. Para el
establecimiento de nuevas siembras de café, es aconsejable el empleo de semilla variedad
Colombia, distribuida por los Comités Departamentales de Cafeteros.
Construcción. El germinador se debe construir
en guadua o en madera, elevado sobre el suelo para evitar el salpique de aguas
lluvias y/o la contaminación
con aguas de escorrentía o provenientes de desagües. El cajón
debe tener de 20 a 25 cm de profundidad, el fondo se debe construirse con latas
de guadua o esterilla reforzada para que no se desfonde. También se
puede utilizar otro material que permita buen drenaje.
Sustrato. El sustrato empleado para el germinador
debe ser la arena de río
fina y lavada, con esta se pretende disminuir la posibilidad del ataque de enfermedades,
evitar encharcamientos, propiciar un buen desarrollo de raíces de las chapolas
y facilitar su trasplante al almácigo.
Transplante de plántulas. Las plántulas deben trasplantarse al almácigo
cuando abran las hojas cotiledonares (chapolas). Se deben trasplantar solo
chapolas
con hojas completamente abiertas, bien formadas y que tengan un sistema radical
fuerte y vigoroso.
Almácigos
Localización. El
almácigo se debe establecer en un sitio plano, de fácil acceso
para facilitar las labores del cultivo. Debe disponerse de agua para el riego
y debe estar protegido de animales, agentes contaminantes y otros que puedan causar
algún daño.
Tamaño
de la bolsa. La
bolsa debe ser de una capacidad de 2kg. de suelo y dimensiones de 17 x 23 cm;
con esto se logra que las plantas tengan mayor altura, mayor peso seco, tallos
erectos y raíces bien formadas.
Pulpa y preparación del sustrato. En la preparación de la mezcla
de suelo con materia orgánica (pulpa descompuesta, lombricompuesto, gallinaza,
etc.), para el llenado de las bolsas, se debe hacer esta mezcla de suelo y pulpa
descompuesta, en la proporción 2:1. Es necesario hacer esta mezcla, al
menos, 8 días antes del llenado de las bolsas.
Agrupamiento
de bolsas. Las
bolsas en el almácigo se deben organizar en bloques de 10 hileras,
y una longitud según las necesidades, dejando entre bloques una calle
de 50cm de ancho para realizar las labores del cultivo.
Control
de enfermedades.
Los principales problemas sanitarios pueden ser manejados de la siguiente manera:
La mancha
de hierro, en la
etapa de almácigo, con el uso de materia orgánica como pulpa de café descompuesta,
lombricompuesto, gallinaza, etc., en la mezcla con la tierra para el llenado
de las bolsas.
Los nematodos deben
controlarse mediante la solarización del suelo, antes de mezclarla
con la pulpa descompuesta para el llenado de las bolsas. El tratamiento consiste
en exponer al sol, por una semana y con volteos frecuentes (2 en el día),
el suelo que se va ha emplear como sustrato; en las noches se recoge y se protege
con plástico. La práctica se complementa con aplicaciones de
micorrizas, una vez se haga la mezcla de suelo con la pulpa descompuesta.
Transplante. Al
sembrar la chapola en la bolsa, las raíces deben quedar en buen contacto
con el suelo. El hoyo hecho en la bolsa debe ser de una profundidad superior a
la longitud de la raíz de la chapola de modo que se entierra el cuello;
la raíz no debe quedar doblada para evitar las deformaciones llamadas “cola
de marrano”.
Manejo
de arvenses. En el
almácigo
se realiza el control manual de arvenses.
Resiembras. En
el almácigo se deben reemplazar todas aquellas chapolas que se marchiten,
que presenten secamiento del tallo, las que resulten atacadas por insectos
o que
presenten cualquier anormalidad.
Trasplante
al campo. Las plantas
(colinos) están aptas para el trasplante cinco meses después de
establecidas en el almácigo. Solo se deben llevar al campo plantas que
tengan follaje verde y completo, vigorosas, sin secamiento o malformaciones del
tallo, sin síntomas de mancha de hierro o de enanismo y en las que no
se observen deficiencias nutritivas.
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